La mayor parte de las grandes empresas tienen diversas aplicaciones personalizadas o internas creadas con el paso de los años. Por lo general, estas aplicaciones se crearon en oficinas o laboratorios conectados a servidores a través de una LAN. Cuando estas aplicaciones que funcionaban tan bien en la oficina central se despliegan en oficinas remotas con conexiones WAN de alta latencia y ancho de banda reducido, pueden resultar completamente inutilizables.
En ocasiones, la degradación del rendimiento está provocada por la falta de ancho de banda, otras veces por la forma en que la aplicación se ve afectada por TCP, y otras por la propia aplicación. En función de la causa del problema, los dispositivos Steelhead pueden representar una gran diferencia en cuanto al rendimiento.
Si la causa primaria de la ralentización resulta ser la falta de ancho de banda o los efectos de TCP, los dispositivos Steelhead pueden aportar una diferencia significativa. Sin embargo, si la causa resulta ser la aplicación en sí o el protocolo de aplicación, se necesitarían un ajuste personalizado o un módulo de latencia independiente para hacer frente al protocolo de aplicación a fin de obtener un aumento notable del rendimiento.